Si las tienes en papel, lo ideal es escanear: a 300 ppp o más, guardando en TIFF o PNG (no JPG, para no comprimir dos veces). Un escáner de mesa corriente vale.
Si no tienes escáner, fotografía con el móvil de frente, sin flash, con luz natural de ventana, y procurando que la foto quede lo más plana posible. Haz 2-3 tomas por si alguna sale movida.
Lo que no debes hacer: recortarla, alisarla ni pasarla por apps tipo Remini o enhancer antes de enviárnosla — eso destruye detalle y nos quedamos sin información de base para trabajar.
Si prefieres evitarte el lío, también puedes enviárnoslas en papel: las escaneamos nosotras y te las devolvemos tal cual.